Arquitectos: ¿sin oficio ni beneficio?

Tras la serie de artículos de opinión publicados la semana pasada motivados por el informe del Sindicato de Arquitectos y encabezados por el artículo del blog de Stepien y Barno ¿Cuánto gana un arquitecto? he aquí una visión igual de indignada, pero con otras miras.

La situación laboral de nuestro gremio es conocida por todos y los rotundos números salieron a la luz hace un par de semanas a raíz del mencionado informe. La pregunta es ¿por qué una carrera tan multidisciplinar como la nuestra parece ser la más encasillada?

Que la demanda inmobiliaria se ha reducido a casi a cero es algo con lo que hay que vivir y que no hay dinero para las tan necesarias rehabilitaciones también, pero por lo que no podemos pasar es por que la sociedad se permita el lujo de colgarnos la culpa de la burbuja inmobiliaria y considerarnos una especie de ente al margen del mundo laboral general en el que nuestras únicas cualidades consisten en “dibujar muy bien” y tener el ego por las nubes.

En un mundo en el que un ingeniero (cualquier ingeniero) vale para todo ¿por qué un arquitecto no vale para nada? Sé que esto no interesa a muchos arquitectos porque “no es para lo que hice x años de arquitectura”, pero deberían planteárselo como algo más allá, como un intento por poner de manifiesto nuestras cualidades, formación y capacidades. Estoy harta de ver ofertas de trabajo donde buscan ingenieros o licenciados en ADE o Económicas. Exactamente, ¿qué es lo que puede hacer alguien que no tiene ni idea de empresas pero mucho de “números” o alguien que sabe de gestión pero se ha sacado la carrera con la gorra, que no puede hacer uno que ha dedicado el mismo esfuerzo que un ingeniero, que ha tenido años de cálculo, física, estructuras e instalaciones y ha aprendido a compatibilizarlas como si fuesen marías con asignaturas más creativas que se comían todo el tiempo? No es que yo tenga ningún interés en que me exploten en una consultora haciendo un trabajo aburridísimo, pero si eso es lo que éstas buscan la pregunta es ¿por qué nadie se plantea que tenemos uno de los ratios de noches de trabajo en vela más alto del sector universitario y una formación de las más polifacéticas? ¿Es ese el problema? ¿Ese “no es que yo tenga ningún interés en que”¿Está la sociedad ofendida porque de toda la vida hemos sido un grupo con sus tareas específicas que no ha necesitado invadir otros sectores? Que quede claro que no me estoy refiriendo al boom inmobiliario, sino a un periodo mucho más largo.

La realidad es que los ingenieros pueden firmar las certificaciones energéticas de edificios (insisto, cualquier ingeniero: telecos, agrónomos, montes!?!) y nosotros seguimos reducidos a los garabatos de las casas impagables para famosos. ¿Qué hay de nuestra formación?

Nos hemos unido con ellos en el Convenio Colectivo Nacional de Empresas de Ingeniería y Oficinas de Estudios Técnicos y lo único que hemos conseguido es absolutamente nada. Nuestras contrataciones precarias van en aumento y encima damos las gracias por tener un “trabajo”. Esto duele decirlo, pero sé que en gran parte es y ha sido culpa nuestra, que aceptamos las condiciones infrahumanas que nos ofrecen; el problema es que llevamos haciéndolo, en mayor o menor medida, durante décadas. Que la forma natural de contratación de un arquitecto no sea la general sino la de profesional liberal ha hecho más mella de la jamás imaginable. Aún en las épocas de bonanza los estudios con ingresos superiores a muchas pequeñas empresas se permitían el lujo de hacer contratos de autónomos por salarios más que normalitos a cambio de jornadas 10 o 12 horas por norma general. Puestos a trabajar sin horarios, por lo menos que nos lo paguen. De repente, la aburrida vida de los consultores parece tener más sentido que la nuestra: con su carrera salarial, su Seguridad Social completa y su paro. Señores, nosotros también tenemos familias e hipotecas, no sólo vocación y aires de grandeza.

En definitiva, la pregunta es ¿por qué no se puede ser y trabajar como arquitecto y a la vez tener unas condiciones laborales mínimas de seguridad y bienestar? Y lo que es peor, ¿por qué si se es , pero no se trabaja estrictamente como arquitecto tampoco? Es muy amplio y variado el campo en el que podemos hacer aportaciones gracias a nuestra formación y multidisciplinariedad: si no queremos aprovecharlo, que sea decisión nuestra, no de la confusión de los encargados de Recursos Humanos.

Enteraos mundo: tenéis a vuestra disposición a más de 25000 parados con una capacidad de resolución como pocos y una capacidad de compromiso con el trabajo más que probada, además de una formación técnica nada despreciable. Y si hay algo que los arquitectos dominamos es la gestión: del tiempo, del trabajo, del material y del espacio. Somos un gremio que no necesita reinventarse, sólo necesita seguir haciendo lo que mejor sabe que es sacar adelante el trabajo con la mejor solución posible. Ah, y sí, ademas dibujamos bien.

1 comentario
Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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  1. Margarita Rodríguez

    Totalmente de acuerdo, además de dibujar bien, tener creatividad (también para solucionar problemas), una capacidad de sacrificio inusual, tenemos formación técnica, informática (ya que nos vemos obligados a utilizar un montón de herramientas informáticas complicadísimas que solemos aprender solos, eso sin contar la de veces que se colgaba el ordenador, por lo potentes que eran y hemos aprendido hasta arreglarlos, dominamos un montón de materias porque construimos edificios de toda índole, acabas sabiendo de funcionamiento de un hospital, juzgado, polideportivo, colegio...
    Y una capacidad de estudio y aprendizaje poco vistas.
    Empresas.....lo que os perdéis.