Desastres arquitectónicos de la mano de los grandes

Es conocida la penosa fama que tenemos los arquitectos de aires de grandeza y ninguna responsabilidad con los proyectos que imaginamos. A esto han contribuido arquitectos de todos los niveles, pero yo me pregunto ¿quiénes son peores: los de arriba o los de abajo? No es ningún secreto que a los grandes se les permiten deslices de tamaño monumental y nadie les pide responsabilidades más allá de cortar la cinta una vez superados los problemas.

Estación de tren Stuttgart 21 (Ingenhoven)

La prestigiosa revista alemana Der Spiegel decidió entrevistar a los autores de los tres proyectos más problemáticos del panorama arquitectónico alemán. Se trata nada más y nada menos que de Pierre de Meuron, Meinhard von Gerkan y Christoph Ingenhoven, en relación a tres edificios que parecen estar padeciendo todos los males posibles: la filarmónica de Hamburgo, el aeropuerto de Berlín y la estación de trenes de Stuttgart.

Los retrasos en la entrega de la obra alcanzan los 11 años en la estación y sobrecostes de hasta el 600% (de momento) en el proyecto de De Meuron.

Retrasos y sobrecostes (Baukosten BER, Stuttgart 21, Elbphilharmonie)

Durante casi 6000 palabras el reportero pregunta sin contemplaciones a cada uno de los artistas sobre sus opiniones y actitudes frente a la vergonzosa situación sin cortarse en manifestar la mala reputación que se están ganando en el país germano. Extractos con el tono de los mostrados a continuación se repiten a lo largo de todo el artículo:

SPIEGEL: Sois arquitectos. Pero en estos casos sois también contratistas corrientes, que trabajan en colaboración con constructoras. Demasiadas cosas están yendo mal en sus edificios.

–  o –

SPIEGEL: ¿Cree que el precio de €6.5 billones, que de momento es sólo una estimación es aceptable?

Ingenhoven: Sí. Y creo que este país solo puede sobrevivir si construye este tipo de proyectos.

– o –

SPIEGEL: Mr. de Meuron, ¿cree que el precio de la filarmónica es razonable? Ya ronda los €865 millones.

De Meuron: No hay duda de que el proyecto se ha desarrollado de manera muy lejos de la ideal. Nosotros no estamos menos decepcionados que los contribuyentes. Nunca habíamos tenido sobrecostes ni retrasos de esta magnitud.

SPIEGEL: ¿Puede decirnos cuánto cree que debería haber costado la filarmónica?

De Meuron: El hecho de que si se podría haber hecho por menos es una cuestión hipotética ya. Desde el primer plan, el proyecto ha sufrido innumerables cambios y se ha ampliado para albergar nuevos usos, como una sala de conciertos adicional. Pero lo importante es lo que la ciudad termina obteniendo por su dinero y lo que la filarmónica significará para los residentes cuando esté operativa.

Ingenhoven: En otra palabras, Pierre, te las estás arreglando para evadir la pregunta.

De Meuron: ¡No, porque es la verdad!


¿Imagináis una entrevista parecida a Peter Eissenmann en relación a su interminable Ciudad de la Cultura u otros casos de este estilo en España?

Para leer la entrevista completa, pincha aquí.

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Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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