Fondo Nacional de Eficiencia Energética

El pasado 6 de junio (1 día más tarde de la finalización del plazo para ello) se aprobó por parte del Consejo de Ministros la creación del Fondo Nacional de Eficiencia Energética contemplado en la Directiva Europea de Eficiencia Energética 2012/27/UE. Se encuentra dentro del Plan de Medidas para el Crecimiento, la Competitividad y la Eficiencia, acompañado de otras más de 40 medidas y estará destinado a cofinanciar inversiones de eficiencia energética en edificación, transporte, industria, servicios y sector agrícola.

La dotación del Fondo será de 350 millones de euros anuales procedentes de los Fondos Estructurales Europeos correspondientes a la Administración General del Estado, que aportará el 35%. El resto procederá de un sistema de obligaciones por el que los suministradores de luz, gas y productos petrolíferos para el transporte deberán reducir un 1,5% cada año la facturación a los clientes finales: bien alcanzando ahorros con actuaciones propias para reducir el consumo, o bien con aportaciones al Plan de Medidas.

Así, está prevista la aprobación de un Plan de Ahorro de Energía y Reducción de Emisiones en la Edificación para la rehabilitación energética de edificios del sector residencial y terciario que movilizará una inversión total anual estimada de 892 millones de euros.

Por su parte, las Comunidades Autónomas llevarán a cabo actuaciones complementarias destinando en torno a 133 millones de euros anuales de sus fondos FEDER a actuaciones de ahorro energético en edificación, entre las que se encuentran la rehabilitación energética de la envolvente térmica, la renovación de salas de calderas o la implantación de sistemas inteligentes en la edificación existente.

Finalmente, el Plan se complementará con los 200 millones de euros que el Plan de Vivienda 2013-2016 destinará a actuaciones de rehabilitación edificatoria para la eficiencia energética.

Respuesta del sector de la rehabilitación

Sin embargo, la sensación de los profesionales ante la creación del Fondo ha sido de profunda decepción:

Javier García Breva, presidente de N2E y experto en política energética ha declarado que “se trata de un acuerdo in extremis y de trámite para cumplir con Bruselas, y así evitar la advertencia o expediente de la Comisión Europea, como ya ocurrió con la última directiva de eficiencia energética de edificios de 2010″ y ha calificado la creación del Fondo de “inmadura, sin concreción y carente de compromisos“.

Tanto Georgios Tragopoulos, técnico de eficiencia energética de WWF España, como Peter Sweatman, coautor del Informe GTR 2014 sobre estrategia para la rehabilitación han resaltado la insuficiencia de la dotación del fondo para afrontar los objetivos en el ámbito de la edificación, especialmente dado que está dirigido también a otros sectores de consumo como el transporte o la agricultura.

Otros Planes del Fondo para la reducción del consumo energético son los siguientes:

· Plan para la mejora de la tecnología de equipos y procesos industriales
· Plan para la mejora del uso eficiente de los medios de transporte y cambio modal de personas y mercancías hacia modos más eficientes.
· Plan para la mejora de la eficiencia energética en las explotaciones agrarias y de maquinaria agrícola.
Fuentes: lamoncloa elmundo

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Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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