Manifiesto de Barcelona: ruta para la construcción sostenible

De vuelta en casa tras la ajetreada semana pasada, he tenido tiempo de ordenar brevemente las ideas recogidas en el esperado Congreso de Edificación Sostenible WSB14. La asistencia fue de lo más satisfactoria alcanzando los 2300 congresistas a lo largo de los tres días. Empresas, profesionales, investigadores, técnicos, representantes de la Administración y expertos en eficiencia energética y sostenibilidad acudieron a la cita para informarse e informar, compartir sus conclusiones y preocupaciones en el ámbito de la edificación.

El Congreso se desarrolló en dos formatos fundamentalmente:

  • Las sesiones plenarias ocurrían 2 veces al día reuniendo a 3 o 4 grandes figuras para comentar las iniciativas en las que están involucrados y debatir las líneas de trabajo futuras.
  • Las sesiones de ponencia, de las que hubo 144, tenían una duración de hora y media y aforo entre 40 y 200 personas. Cada una de ellas tenía por título una pregunta de peso en el sector que debía ser contestada antes del final. Un moderador presentaba la temática y a los autores de 3 o 4 papers seleccionados por la dirección y relacionados con el asunto. Cada uno exponía su trabajo en unos 10 minutos para dar paso a un debate de 40 minutos entre expertos, moderador y asistentes.

Estas dinámicas, en mi opinión muy acertadas, permiten tomar el mismo micrófono a todos los escalones de la pirámide y poner en común las distintas perspectivas de cada cuestión. Además, los descansos intermedios favorecen continuar el intercambio de opiniones en un nivel más cercano. Por otra parte, la infinidad de sesiones ha favorecido la concienciación por un lado, de la gran cantidad de gente que está trabajando para enderezar la situación de la edificación en todas partes del mundo y a todos los niveles, y por otro, de la consoladora similitud de nuestros problemas, estrategias, desaciertos y logros.

Que tenemos (constituimos) un problema muy grande es evidente en los números que ya todos conocemos, y que el lastre más grande de todos es ese al que llamamos parque edificado también. Resulta, sin embargo, reconfortante ver que cada vez son más los casos que realmente llegan a marcar la diferencia alcanzando resultados ambiciosos. También el hecho de que aún estamos a tiempo de hacer las cosas mejor en otros lugares, por lo que el ingenio fruto del arrepentimiento no se echará a perder.

Nuestro sector se está moviendo a una velocidad envidiable en muchos aspectos y es nuestra responsabilidad aprovechar el turbo mientras podamos. Por supuesto, esto no puede aplicarse a todos los agentes y ámbitos involucrados. Así, en respuesta al lema del Congreso Are we moving as quickly as we should?” la respuesta es evidentemente No. Sin embargo, respecto a la coletilla It’s up to us! yo diría que, en este caso, us no somos todos. Hay, afortunadamente, mucha gente trabajando, mucho conocimiento y muchas ganas de dejar un planeta que merezca la pena, pero mientras se sigan frenando las cosas desde arriba como hasta el momento (independientemente de las palabras vacías que se pudieran pronunciar en las sesiones de ciertas personalidades), todo este esfuerzo es inútil y todo el entusiasmo, posiblemente, contraproducente en un futuro.

Manifiesto de Barcelona

A modo de recopilación de todo lo escuchado y reflexionado a lo largo de los tres intensos días de trabajo, se elaboró y leyó en la última sesión plenaria el llamado Manifiesto de Barcelona. Un documento que pone en relieve la alarmante situación generada por el modelo actual del sector de la edificación en términos de consumo, emisiones y generación de residuos, asumiendo los errores y proponiendo líneas estratégicas que permitan enderezar el rumbo hacia un modelo consciente, contemporáneo y responsable.

Todavía no está disponible en las redes, pero podemos resumir las conclusiones en las siguientes:

  • La re-estabilización del sector de la edificación pasa por un cambio de paradigma ineludible hacia un modelo más sostenible. Son factores fundamentales de este nuevo modo de construcción la reducción de la huella y la mejora del servicio social de los edificios: la habitabilidad y el confort de los espacios interiores.
  • Los agentes del sector deben aceptar su responsabilidad y encarar el desafío de la forma más confiada, ingeniosa y ambiciosa posible, pero manteniendo los pies en la tierra. Cicinformación.com lo pone de la siguiente manera: “la responsabilidad de los agentes del sector pasa por ser lúcidos y valientes en sus diagnósticos, identificar los aspectos a cambiar, reconocer los grandes desafíos, en su escala global, y en su diversidad local“.
  • El problema del impacto medioambiental asociado a la edificación debe abordarse de manera diferente en dos puntos diferentes del proceso atendiendo a los países en desarrollo y los países desarrollados, y en ambos deben proponerse soluciones a las problemáticas asociadas a la nueva construcción y a la rehabilitación o mejora de la masa existente de edificios.

– Es muy importante no repetir en los primeros (lugares aún en construcción) los mismos errores que ahora constituyen para nosotros un lastre inamovible.

– En los segundos, la transformación vendrá con las estrategias de rehabilitación de la realidad existente, tanto a nivel urbano como a escala edificio. Como bien sabemos, un 80% de nuestro futuro parque inmobiliario ya está construido.

  • Dada la magnitud del problema, es necesario elaborar una hoja de ruta marcada por hitos y objetivos concretos que modifiquen el comportamiento. Para ello, se propone un objetivo de reducción de emisiones del 77%, acorde con los niveles que se están proponiendo en otros ámbitos.
  • Estos objetivos se conseguirán poniendo en funcionamiento de manera simultánea actuaciones de aumento de la eficiencia energética y consecuente reducción del consumo así como el uso de energías limpias y renovables para satisfacer las necesidades de la edificación.
  • Para materializar todas estas intenciones será necesario el apoyo de toda la materia gris del sector, representada en soluciones, técnicas, sistemas, políticas y productos innovadores. Esto es probablemente una de las cuestiones más avanzadas puesto que, aunque sean los menos, no dejan de ser muchos los profesionales que llevan décadas diseñando de la manera más adecuada con el interés del usuario por delante y muchas las empresas que tienen los desarrollos que necesitamos esperando a que la gente crea en ellos.

Estas líneas firmes, aunque en cierta medida evidentes, no son más que el punto de partida y de referencia para las próximas décadas. Por la parte de CarpinteríasCTE, seguiremos oyendo hablar de este Congreso indirectamente pues os podéis imaginar que entre las 144 preguntas salieron múltiples temas muy atractivos que no podemos dejar que no lleguen a todos los interesados.

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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