Oficinas a la cabeza del ránking de sostenibilidad mundial

Este edificio de planta triangular y 6 alturas contará con una envolvente altamente aislante y cubierta por paneles solares tanto en vertical como en horizontal. El objetivo es obtener la certificación LEED Platino con 90 de los 110 puntos, lo que lo colocaría segundo en el ránking mundial y primero de Escandinavia en la escala del sello.

El triángulo es la geometría conductora de todo el proyecto, presente en la distribución de las plantas, el despiece de fachadas y cubierta, así como la plaza en planta baja. Los paneles del cerramiento combinan las células fotovoltaicas, el vidrio de los huecos y el acabado metálico característico del proyecto. El conjunto aporta un brillo y dinamismo al gran volumen que adjudica el nombre al edificio: Juvelen (juven es joya en sueco). El color cálido del metal pretende y las marcadas juntas proporcionan una escala humana y cercana a la construcción.

El edificio será un punto de encuentro dada su localización, acceso a diferentes medios de transporte público y atractivo programa, lo que favorecerá su función didáctica y de concienciación.

¿Cómo conseguirán ser el edificio más sostenible de Escandinavia?

Como en todos estos proyectos, especialmente en climas tan fríos, se parte de una envolvente muy aislante y altamente estanca. Los huecos en fachada han sido exhaustivamente diseñados para optimizar la demanda de calefacción y refrigeración, así como el confort lumínico. Los productos de carpintería y vidrio tienen altas prestaciones de aislamiento y hermeticidad y su disposición y características varían con la exposición. Gran porcentaje de las ventanas se encuentran en la fachada norte por la calidad de la luz natural y el bajo impacto en la climatización. La propia fachada funciona como control solar, encontrándose retranqueadas en el muro las ventanas de las orientaciones con mayores ganancias solares.

La ventilación se hace de manera mecánica con un sistema óptimo de recuperación de calor. La climatización se beneficiará de la instalación de intercambio de calor con el terreno, tanto para la demanda de calefacción como de refrigeración, así como iluminación. Ésta última se cubrirá sin necesidad de bombas de calor. Para el aporte calórico se ha elegido un sistema de district heating. Por su parte, la iluminación se controla a través de reguladores activados por sensores de iluminación natural y de presencia.

La energía necesaria para alimentar el edificio provendrá de los numerosos paneles fotovoltaicos de cubierta y fachada. El excendente se venderá en verano y, si fuese necesario en invierno, se adquirirá energía limpia procedente de futuros parques eólicos de la región.

El uso de la energía se monitorizará y proyectará para los usuarios con el objetivo de concienciar y promover hábitos de consumo responsables.

Por otra parte, y con peso en la certificación, el edificio apuesta por la bicicleta como medio de transporte estrella. Por ello, las instalaciones contarán con un amplio parking, un taller de bicis, un gimnasio y unos vestuarios para poder darse una ducha antes de seguir el camino. Por supuesto en la cafetería y la tienda se venderán productos ecológicos.

Para más información, en la web del estudio encontraréis la versión extendida.

Fuentes: is-arquitectura | utopia

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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