Modelos alternativos de acceso a la vivienda

El acceso a la vivienda supone hoy en día uno de los mayores problemas a nivel mundial. El imparable crecimiento poblacional, la concentración en los núcleos urbanos y la integración de todo esto con modelos de vida funcionales y sostenibles a largo plazo en el planeta revierten en graves problemáticas de habitabilidad y salubridad. Esto lleva ocurriendo décadas en este nivel y tampoco podemos decir que esta crisis inmobiliaria actual sea la primera; sin embargo ninguno de estos presuntos detonadores han resultado en cambios radicales en el sistema habitacional.

Podemos hablar de cultura de compraventa y cultura de alquiler al referirnos a diferentes países o regiones. España es un ejemplo claro de sociedad donde la propiedad inmobiliaria está muy arraigada. Esto da lugar a un mercado lento y pesado. En países más nórdicos de Europa y en EEUU podemos hablar de una cultura de alquiler, dando lugar a mercados más dinámicos, que acompañan mucho mejor a la nueva velocidad de la vida asociada a la globalización. Sin embargo, sigue suponiendo un ahorro para una de las partes y una inversión en saco roto para otra.

Cuando uno no sabe dónde se encontrará o cuánto tiempo le interesará quedarse en su nuevo trabajo, no ve tan clara la opción de la compra. Sin embargo, ¿quién va a alquilar un piso por más de lo que le costaría una hipoteca del mismo inmueble? ¿Y si encima el piso está en un estado deplorable y los muebles y electrodomésticos son una recopilación de restos de lo que el propietario no quiere en su casa?

Afortunadamente, existen modelos alternativos de acceso a la vivienda que ya están funcionando en otros lugares y que concilian bastante bien las ventajas y cualidades de adquisición y alquiler para contrarrestar sus respectivos inconvenientes; y, sobre todo, derribar el sistema deficiente y obsoleto que ha dado lugar a los problemas que todos conodemos.

En el modelo de Cooperativa de Cesión de Uso de Vivienda (CCU) la propiedad de las viviendas pertenece a la cooperativa y los cooperativistas son los que disfrutan de la vivienda en régimen de usufructo. El usuario puede cambiarse cooperativa en cualquier momento vendiendo y comprando su participación, que llevaría incorporada las mejoras que haya hecho a la vivienda.

Se agiliza el trámite de la compraventa y se conserva en cierta medida el capital invertido. Constituye una forma de volatilizar la especulación en el ámbito del acceso a la vivienda, pues deja de haber dos figuras (un propietario y un inquilino), y todos los usuarios pasan a estar al mismo nivel y tener los mismos derechos y obligaciones.

Además, se soluciona el problema de las “chabolas de alquiler” del que hablábamos, pues si al cambiarte de emplazamiento te llevas tu reforma en la maleta, bien en dinero, bien instalada en la nueva vivienda, cuesta mucho menos invertir en mantenimiento.

Todos los detalles

En relación con esto, y en el marco del Congreso WSB14 que ya hemos comentado, se expone una comunicación muy interesante de la mano de KÖMMERLING. Es la sesión 37 que lleva por título “¿Es posible alcanzar un modelo inmobiliario alternativo donde “casi” todos ganemos?” y consiste en una mesa redonda moderada por el Jefe de Marketing y Promoción Javier Bermejo en la que participan responsables de cuatro modelos de vivienda alternativos.

Se trata de: Miguel Ángel Mira Illana, arquitecto y socio fundador y Presidente de la asociación Jubilares; Raúl Robert, ingeniero industrial y socio fundador Sostre Civic; Rogelio Ruiz, arquitecto de eCOHOUSING y Equipo Bloque Arquitectos; y Oliver Style, cofundador de Progetic, consultor energético y proyectista Passivhaus certificado quien nos hará entender lo importante que es, si cabe más todavía en este tipo de proyectos, incorporar requisitos de eficiencia energética.

Estoy segura de que esta temática atractiva y diferente en el marco del congreso, pero no por ello menos importante, dará mucho que hablar, reflexionar y trabajar para hacer posible un modelo habitacional contemporáneo que dé soluciones intencionadas y ajustadas a nuestro momento. Para los afortunados que van a asistir al congreso, recomiendo que os acerquéis a esta ponencia el miércoles 29 a las 10, con un aforo de 200 plazas.

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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