La utilidad de la termografía en las ventanas

¿Qué es?

La termografía es una técnica que nos permite identificar las diferencias de temperatura que existe entre los objetos que se captan. Es una especie de cámara, que realiza fotografías detectando los puntos en los que se producen fugas de energía. Las diferentes temperaturas que detecta esta cámara de infrarrojos se ven reflejadas con un color diferente, ofreciendo en su conjunto una imagen técnica del edificio o estancia retratada. Los colores cálidos, como el rojo, representan las temperaturas más altas, y los fríos, como el azul, las temperaturas más bajas.

 

¿Para qué sirve?

La cámara termográfica es un invento relativamente reciente, ya que pese a que la radiación infrarroja se descubrió en el siglo XIX, no fue hasta 1960 cuando se lanzó al mercado la primera cámara, viviendo un mayor auge a partir de la evolución tecnológica de los 90. Esta técnica se ha convertido en la mejor herramienta para localizar fallos de aislamiento en la vivienda, además de ser muy útil a la hora de realizar una reforma o rehabilitación, ya que permite identificar los puntos más conflictivos sin necesidad de picar previamente.

 

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En los últimos años ha cobrado un especial interés, ya que cada vez se trabaja más en obtener construcciones energéticamente eficientes. Cuanto menor sea la pérdida energética de nuestro hogar, más ahorraremos en las facturas de luz y calefacción. Además, este ahorro repercute en el medio ambiente, ya que cuanto menos electricidad se consuma menores serán las emisiones de CO2 a la atmosfera. Con las cámaras termográficas se pueden identificar los fallos y corregirlos, de manera que obtengamos un mejor aislamiento térmico.

Realizar un análisis de una vivienda o edificio con una cámara termográfica nos puede ayudar a detectar problemas de aislamiento, fugas de aire, detectar filtraciones de agua, averías eléctricas o del sistema de calefacción, encontrar humedades o problemas de construcción, etc.

 

Su relación con las ventanas

La termografía es una herramienta muy eficaz a la hora de analizar el grado de aislamiento que nos proporcionan las ventana y puertas de nuestro hogar. Con las imágenes tomadas por una cámara termográfica podemos detectar problemas en los cerramientos, ya que por muy bueno que sea el perfil o el vidrio, si la instalación no se hace de manera correcta tendremos fugas caloríficas.

A la hora de interpretar la imagen hay que tener en cuenta que no es lo mismo realizar una fotografía del interior que del exterior del espacio. En invierno, si realizamos la foto a las ventanas desde el interior de la vivienda, tendremos que fijarnos en el color azul para detectar las fugas, ya que nos indica una baja temperatura, y por tanto, filtraciones del aire frío exterior. Por el contrario, si la fotografía la realizamos desde el exterior del edificio, tendremos que fijarnos en los colores cálidos, que nos indicarán por dónde se están produciendo fugas del calor interior de la vivienda.

 

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Si sustituimos nuestras viejas ventanas por unas nuevas de PVC (instaladas correctamente) y tomamos imágenes con la cámara termográfica del antes y el después, podremos ver cómo desaparecen las fugas de calor de nuestro hogar. La razón es simple, y es que las carpinterías de PVC no tienen puentes térmicos, ya que se trata de un material no conductor, que al margen del frío o calor exterior, consigue mantener una temperatura estable. En el caso de KÖMMERLING, los sistemas están dotados de varias cámaras interiores con las que reforzar el nivel de aislamiento, esto unido a un buen vidrio aislante bajo emisivo nos puede hacer ahorrar hasta un 70% en calefacción.

 

¿Cómo se lleva a cabo?

Es importante que las termografías sean llevadas a cabo por profesionales, ya que se requieren de unos conocimientos y unas condiciones climáticas previas para que la captura sea válida y refleje la realidad. Es importante la ausencia de viento, que existan diferencias de temperatura entre el interior y el exterior de la vivienda, que no se hayan producido cambios bruscos de temperatura en las horas previas ni haya llovido, etc. Además de conocer determinados aspectos técnicos como la conductividad de cada material, ya que eso nos permitirá corregir posibles errores de la medición.

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CTE Arquitectura

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