Diccionario de edificios eficientes

En el campo de la eficiencia energética en edificación, están apareciendo nuevos términos que se refieren a los edificios y su relación a la cantidad de energía que consumen y/o a las emisiones de CO2 que emiten a la atmósfera, y otros factores.

Así, oímos expresiones como “edificio de energía casi nulo”, “edificio autosuficiente energéticamente”, “edificio de cero emisiones”, “edificio de balance cero”, “edificio autónomo”, “edificio positivo”, “edificio desconectado de la red”, … que muchas veces no se utilizan correctamente. Son conceptos muy nuevos  y parecidos, pero esencialmente diferentes que se mezclan con frecuencia.

Para aclarar las diferencias entre unos y otros de una vez por todas, hemos preguntado a CENER, el Centro Nacional de Energías Renovables, que nos ha elaborado estas definiciones:

Edificio de energía casi nulo (NZEB): Éste es el concepto más utilizado últimamente en Europa, ya que será de obligado cumplimiento a partir del 2020 (ver el punto anterior). A pesar de ello, es un concepto poco exacto (los términos “casi” y “en muy amplia medida” son muy vagos), y su concreción está por definir en la normativa española. Hace referencia a un edificio con estándares muy exigentes, que hacen que demanden muy poca energía para satisfacer su uso con unas condiciones de confort adecuadas, además el aporte energético debe satisfacerse con energías renovables en gran medida.

Edificios de energía nula y emisiones cero

Edificio de energía cero on site: Este concepto hace referencia a un edificio que es capaz de producir in situ, la misma cantidad de energía que la que consume, mediante fuentes renovables. Este modelo es fácilmente verificable, ya que basta con la instalación de contadores de energía tanto en los sistemas de producción como los de generación. En estos edificios está permitido el uso de combustibles fósiles, siempre que el balance (en energía final) sea cero. Este concepto tiene el inconveniente de equiparar el kWh. de fuel fósil con el kWh. de electricidad renovable generado mediante fuentes renovables. Este concepto admite la generación de la energía fuera del edificio (en la parcela o en el área de actuación)

Edificios de energía nula y emisiones cero

Edificio de energía cero off site: Similar al anterior, pero la energía renovable no es necesaria generarla in situ, sino que o bien se genera en otro lugar (se estaría hablando del uso de biomasa, biofueles, biogases o calores residuales procedentes de procesos in situ) o bien adquiriendo lo que se denomina “electricidad verde”.

Edificios de energía nula y emisiones cero

Edificio de energía primaria cero: Este concepto también es parecido a los anteriores, pero el cálculo se basa en el cómputo de energía primaria. Este modelo entraña la dificultad de encontrar los factores de conversión para los diferentes fueles y para la energía eléctrica importada y la energía eléctrica inyectada.

Edificios de energía nula y emisiones cero

Edificio de coste energético cero: Similar al anterior, pero el cómputo se realiza mediante el coste de la energía, es decir, el coste de la energía consumida debe ser igual o menor que los ingresos obtenidos por la venta de los excedentes generados. Este modelo es poco utilizado, porque, aunque es fácilmente verificable (a través de facturas), las fluctuaciones de precios en la energía hace que sea difícil hacer previsiones de cumplimiento.

Edificios de energía nula y emisiones cero

Edificio de cero emisiones: En este concepto prima el cómputo de las emisiones de CO2. En este caso, las emisiones emitidas a la atmósfera deben ser cero, bien porque se utilicen todas las fuentes de consumo de combustibles de origen renovable (solar térmica, biomasa, solar térmica, biofueles, biogases, electricidad verde, energía residual…) bien porque las emisiones evitadas con la generación de energía renovable (fotovoltaica, eólica…) compensen las emisiones producidas por el uso de combustibles fósiles.

Edificios de energía nula y emisiones cero

Edificio autónomo: Este es el caso más extremo. Consiste en el edificio que está totalmente autónomo de cualquier red de abastecimiento de combustible (red eléctrica, red de gas o similar), y que por lo tanto es autosuficiente. Para conseguir este objetivo será necesario disponer de un sistema de almacenamiento de energía, al que estarán conectados todos los sistemas de generación y consumo de energía, que sea capaz de regularizar los desfases entre producción y demanda energética. (Existe una versión más permisiva, que consiste en desenchufarse únicamente de la red eléctrica).

Edificios de energía nula y emisiones cero

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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