Formación, ¿la respuesta a todos los problemas en Passivhaus?

En los últimos años el sector de la construcción ha sufrido un gran cambio, una evolución hacia la sostenibilidad que viene marcada por las normativas europeas de 2020. La edificación sostenible ya no es solo cosa del futuro, sino que marca los cimientos de las construcciones actuales. En este paradigma, Passivhaus es un estándar en auge que da respuesta a las exigencias energéticas, sin embargo, todavía existe mucho desconocimiento a su alrededor.

Embarcarse en un proyecto Passivhaus es apostar por una vivienda eficiente energéticamente y con un elevado confort interior. Rehabilitar o construir bajo los parámetros que marca este estándar da como resultado viviendas con un consumo de energía muy bajo, tanto en verano como en invierno. Sin embargo, no todo es un camino de rosas y, hoy en día, desarrollar un proyecto Passivhaus también tiene dificultades. Desde Reto KÖMMERLING hemos hablado con Carmen Batanero, arquitecta de una vivienda Passivhaus en Valdoviño, sobre los diferentes problemas que existen.

Encarecimiento de los precios

El desconocimiento que existe sobre el estándar Passivhaus por parte de los diferentes agentes que intervienen en un proyecto, provoca una subida de precios sin justificación. Oír la palabra Passivhaus y no saber realmente en qué consiste, hace que instaladores y proveedores incrementen los precios de obra por miedo a que surjan complicaciones. Es una manera de cubrirse las espaldas en caso de que surja un imprevisto y los tiempos de ejecución se alarguen.

formación passivhaus

No sería de extrañar que, por un mismo material, quisiesen cobrarnos más si decimos que es para un proyecto Passivhaus que si es para una obra convencional. Y esto solo sería resultado del desconocimiento, ya que en realidad una obra pasiva no conlleva mayor complicación que una convencional, simplemente hay que conocer el procedimiento del estándar.

Este desajuste de precios es mucho más notable en las zonas rurales que en las grandes ciudades, ya que Passivhaus es mucho menos conocido y por tanto el miedo a posibles imprevistos es mayor.

Mentiras para no perder la obra

Este mismo desconocimiento también puede traer consigo problemas de obra e instalación. Pese a que el estándar Passivhaus no es complicado, sí hay que tener en cuenta los procedimientos que requieren cada uno de los elementos a instalar (cerramientos, suelo, envolvente…). En algunos casos la constructora o empresa instaladora, con tal de no perder el proyecto, puede mentir sobre su formación en Passivhaus, dando como resultado errores en obra que sí aumentarán nuestros costes, echarán el material a perder, o no nos permitirán alcanzar la certificación.

Para evitar este tipo de problemas es recomendable exigir a los diferentes agentes que intervengan en el proceso de construcción su titulación en Tradesperson, Designer, etc., demostrando así su capacitación para proyectos Passivhaus. En KÖMMERLING, conscientes de la importancia de la formación, contamos con becas para la realización de este tipo de cursos oficiales, destinadas a arquitectos y profesionales de la construcción. ¡No dudes en informarte!

tradesperson passivhaus

Falta de coordinación

En las construcciones convencionales existe la costumbre de que cada uno de los instaladores o fabricantes que intervienen en una obra se encargan de su parte, sin que exista comunicación entre ellos. El de los cerramientos instala las ventanas, el del suelo coloca el suelo, y así con todos los elementos que necesita la vivienda. En Passivhaus esta falta de coordinación entre los diferentes agentes que intervienen en el proyecto puede generar problemas, ya que el orden en el que se instalan los elementos es importante de cara a obtener los valores que marca el estándar.

Poniéndoos como ejemplo la construcción de nuestras nuevas oficinas, un Edificio Zero que sigue el estándar Passivhaus, os vamos a explicar cómo damos solución a este problema. En su desarrollo estamos haciendo uso de la metodología Zero City Project, que tiene como objetivo generar un ecosistema de colaboración entre todos los agentes que intervienen en el proyecto. Contratistas, instaladores, técnicos… y demás agentes, se reúnen y, en conjunto, se desarrolla un calendario de obra. Esta coordinación evita errores de ejecución y ayuda a cumplir con los tiempos estipulados.

La formación, la pieza clave

El Reto KÖMMERLING, la apuesta de la marca por un nuevo modelo de construcción, da respuesta a todos estos problemas, basándose en una metodología que prima la formación, el uso de las últimas tecnologías y la coordinación entre todos los agentes del proyecto. Todo esto a precios viables y sin renunciar al diseño.

Las nuevas tecnologías y los estándares que repercuten en la mejora del confort del hogar y del medio ambiente, como es el caso de Passivhaus, no son ni más difíciles ni más caros, el problema es el desconocimiento. Si analizamos los diferentes problemas expuestos, todos tienen la misma solución: la formación. Con profesionales capacitados en proyectos Passivhaus no existen los incrementos de precios injustificados, los errores de ejecución en obra, etc.

La única forma para evitar que el miedo a lo desconocido no nos deje avanzar, es la formación.

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CTE Arquitectura

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