Barcelona también echa a los coches

Con distintas medidas, las ciudades de todo el mundo están lanzando casi a diario protocolos para frenar la contaminación concentrada en las áreas metropolitanas. En especial en Europa, las nuevas políticas están llegando con rapidez y con mano firme. Los gobiernos son conscientes de que cambios estructurales tienen que ser hechos y los modos de vida se van a ver afectados.

Diversas ciudades están restringiendo el tráfico al centro y España no se queda atrás. Barcelona ha publicado recientemente su plan de acción y tiene muy buena pinta.

La capital catalana apuesta por una discriminación basada en el nivel de contaminación de cada vehículo. Así, a partir de 2019 tendrán prohibido circular por la ciudad las furgonetas matriculadas antes del 1 de octubre de 1994 y los turismos matriculados antes del 1 de enero de 1997. No es tan restrictiva como prometían hace unos meses (coches de gasolina matriculados antes del 2000 y los diésel con más de diez años de antigüedad), pero es ciertamente más efectivo que reducirse a los números pares e impares. El consejero de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat, Josep Rull ha explicado que “estos vehículos con más de20 años de antigüedad contaminan tanto como diez coches que utilizan combustible fósil”.

panoramica-nocturna-ciudad-barcelona-desde-observatorio-fabra-dia-gran-contaminacion-1420744396448

Estas restricciones se empiezan a aplicar desde el 1 de diciembre de 2017 para los días de alta contaminación, y se hará permanente en 2019. Esta medida afecta al 7% de los coches y el 16% de las furgonetas.

Además, los vehículos que no reciban el distintivo ambiental de la DGT, es decir, los de gasolina matriculados antes del año 2000 y de diésel de antes de 2006, no podrán circular dentro ni por las Rondas de Barcelona. Esta medida entra en vigor en diciembre de 2017 para los días de alta contaminación y será permanente a partir de 2020. Se calcula que puede afectar al 60% de los coches.

150329-944-534

Para favorecer la transición a un parque automovilístico renovado y más sostenible, el Ayuntamiento premiará a los que den de baja un vehículo de esas características (y no adquieran otro) con una tarjeta verde metropolitana que dará tres años de transporte público gratuito. Además, se está planteando la posibilidad de reducir el acceso de vehículos al centro con un peaje diario.

Las medidas son aplicables a 40 municipios en las inmediaciones de Barcelona.

0 comentarios
Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

Volver

Cuéntanos qué te parece este artículo