Tu trayecto hacia el trabajo como fuente de energía

La firma sueca Jernhusen se encuentra justo enfrente de la estación de trenes de Estocolmo y ha decidido aprovechar el calor excedente producido por los miles de personas que se desplazan por ella a diario para reducir su demanda energética. En realidad esto no difiere de lo que pasa en todos los espacios en todo el mundo: cuanta más gente haya dentro, más calor se genera. La particularidad de este caso está en el trasbase a otro edificio. “Se trata de energía tradicional utilizada de una manera diferente”.

Alrededor de 250.000 personas pasan por la estación todos los días, corriendo, andando, comprando y tomando café. No se está hablando de que ahora se pelen de frío sino de extraer exclusivamente el calor excedente. Los intercambiadores de calor de la estación transforman el calor excedente de los humanos en agua caliente, que se transporta al edificio de oficinas y consigue reducir su demanda de calefacción en un 25%.

“De esta manera, no sólo gastamos menos en energía, sino que aumentamos el valor de nuestro edificio” dice Klas Johnasson, director del departamento de medio ambiente. En este caso, el proceso fue sencillo puesto que tanto la estación, como el edificio de oficinas, como el terreno entre uno y otro pertenecen a la empresa.

Merece la pena consumir un poco de energía para trasladar el calor de un edificio a otro en lugar de producirlo íntegramente con gas. Para reducir el consumo de los edificios tenemos que aprovecharnos de la energía que tenemos en el entorno.”

No es el primer caso de este tipo de intervenciones que vemos, ya hay otras iniciativas que extraen el calor de centrales de datos o industrias para las oficinas adyacentes. Nos interesan los grandes proyectos de distric heating y planeamiento energético a nivel urbano, y no nos paramos a pensar en soluciones a pequeña escala en el ámbito de la rehabilitación que pueden ser más inmediatas. No en todos los entornos es esto tan fácil como en este caso; hay que tener en cuenta datos del país como el clima y el coste de la energía. “Suecia, por ejemplo es un lugar idóneo dado el alto coste de los recursos y las bajas temperaturas”, afirma Doug King, un consultor experto en el tema.

Fuente   BBC

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Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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