Ventilación mecánica controlada, ¿Cómo funciona?

Antes de empezar a hablar del funcionamiento de la Ventilación Mecánica Controlada y de sus funciones, es importante saber que se trata de un sistema que permite ventilar y renovar el aire de una vivienda mediante un ventilador eléctrico. Un mecanismo que, debido a las exigencias del CTE y el deseo de cumplir con los estándares Passivhaus, está cada vez más presente en los edificios. Su finalidad principal es la de ahorrar energía y, además, asegurar una buena salubridad del aire, ya que una falta de ventilación puede hacer que el aire que esté dentro de nuestro hogar se encuentre más contaminado que el del exterior.

Desde tiempos inmemorables la forma de renovar el aire en una vivienda consiste en abrir las ventanas y dejar que la corriente siga su curso. Un sistema natural que tiene algunos inconvenientes, como la falta de ahorro energético, ya que al abrir las ventanas la temperatura de un espacio se desequilibra. Por lo que después se necesitaría de un mayor uso de calefacción o de aire acondicionado para alcanzar la temperatura deseada, y por tanto de un mayor coste energético. Otro inconveniente es la estanqueidad del aire, ya que mientras que con la VMC podemos ir renovando el aire constantemente, con la ventilación natural no, ya que no podemos mantener las ventanas abiertas durante todo el día.

Con la ventilación mecánica controlada de doble flujo la temperatura no se ve alterada, ya que el aire que se renueva trata de adecuarse a la temperatura de la vivienda, de manera que se reduce la perdida de energía y la necesidad de poner la calefacción. Esto solo se consigue si además de un sistema de VMC disponemos de una buena hermeticidad en la vivienda o edificio, como la que proporcionan las ventanas de PVC con sistemas KÖMMERLING.

Ventilación mecánica controlada.

Foto: VMC / Leroy Merlín.

 

¿Qué opciones hay?

En la VMC el aire es introducido y expulsado de un edificio por una serie de conductos mediante energía eléctrica, filtrándose y asegurando su calidad. Es un sistema compuesto por una caja extractora central, pequeños extractores para cocina y baños, y rejillas que permiten la entrada del aire del exterior. Además, la ventilación mecánica controlada puede ser de diferentes tipos:

Flujo simple: este sistema extrae el aire cargado a través de unos conductos, e introduce el aire limpio desde el exterior a través de entradas autorregulables, situadas por lo general encima de las ventanas.

Flujo simple higrorregulable: es un sistema muy similar al anterior, la gran diferencia es que la ventilación de la vivienda se realiza en función del nivel de humedad que exista.

De doble flujo: este sistema es algo más complejo que los anteriores, pero es el más adecuado para ahorrar energía. Como en los anteriores, el aire viciado se extrae por las zonas más húmedas (cocina y baños), mientras que el aire limpio que entra se filtra y es calentado o enfriado para adecuarse a la temperatura interior.

VMC- Doble flujo

Foto: VMC Doble flujo / Caloryfrío.com

Lo ideal es utilizar sistemas híbridos, es decir contar con entradas natural de aire y con una VMC, utilizándolos con sentido común según las condiciones climatológicas.

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CTE Arquitectura

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