Lo que significa nuestro apego al hormigón

La industria del cemento es responsable del 5% del total de las emisiones de CO2 globales.El cemento es el elemento primordial en la elaboración del hormigón, que resulta ser la segunda sustancia más consumida en el planeta Tierra, tan sólo después del agua. Una media de tres toneladas de hormigón se consumen anualmente por cada persona viva.

Es innegable que el uso del hormigón está fuertemente implantado en nuestro modelo de vida. Edificios, puentes, carreteras, espacios deportivos, obras de urbanización…de repente, parece que la huella del hombre se caracteriza por la presencia del cemento en ella. No es de extrañar, entonces, que sea un elemento íntimamente ligado a la economía global y cualquier dato relativo al desarrollo.

La producción del cemento es un proceso muy costoso energéticamente, lo que lo convierte en un objetivo de las medidas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Las emisiones de este proceso son de dos tipos:

  • Directas durante la calcinación de la piedra caliza. Representan un 50% de la cantidad total de CO2 liberado.
  • Indirectas al calentar el horno quemando combustibles de origen fósil, emitiendo un 40% del CO2. También toda la energía eléctrica que alimenta la planta y la maquinaria, emitiendo el 10% que falta.

¿Qué se puede hacer?

La sustitución de las fuentes de energía fósiles por otras renovables para el calentamiento de los hornos es la opción más clara y directa. El informe de Columbia estima que esto podría reducir las emisiones entre un 18 y un 24% respecto de los niveles de 2006 para el año 2050.

Existen otra medidas de eficiencia energética aplicables como la adquisición de hornos en seco con mayor rendimiento y otras medidas técnicas. También la sustitución de la piedra caliza como materia prima por otros materiales.

Por último, podría capturarse el CO2 emitido, no sólo con los métodos CCS tradicionales, sino reconduciéndolo al propio proceso de producción del cemento.

Por nuestra parte, en el caso concreto de la edificación, lo que podemos hacer es darnos cuenta de que no lo necesitamos tanto como creemos. El uso del cemento se va viendo reducido por nuevos materiales y técnicas empleados en proyectos que ya son modelos a seguir:

 

LCT

LCT

 

Este tipo de actuaciones son las que están en nuestras manos como arquitectos, la selección de materiales menos dañinos pero eficaces para la construcción.

El estudio ha sido desarrollado por el Climate Center de la Universidad Columbia de Nueva York. El acceso a los resultados está actualmente cortado por razones que desconozco, pero puedes leer el resumen en el blog del centro.

Fuente: Earth Institute

0 comentarios
Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

Volver

Cuéntanos qué te parece este artículo