El hormigón que se autorepara

Sí, como un producto salido de una película futurista, de lo que estamos hablando es de un hormigón capaz de cerrar y “cicatrizar” una fisura o grieta por sí solo.

Hormigón autorreparable

El invento consiste en aderezar la mezcla del hormigón con una serie de bacterias y nutrientes que se activan cuando el agua penetra en la fisura. En ese momento, los elementos vivos comienzan a producir la piedra caliza que rellena el hueco. Ya se ha conseguido cerrar fisuras de hasta 0.5 mm de sección.

Las ventajas de este material, a parte de las evidentes en el aspecto estético, giran en torno al ahorro económico que puede suponer el auto-mantenimiento de la construcción y la mejora de la calidad. La ausencia de estas fisuras podría revertir en ventajas como mejora de la protección de las armaduras y, por tanto, aumento de la vida útil de las estructuras, pavimentos y cerramientos.

Grietas en hormigón

Esta investigación lleva realizándose durante años en distintas universidades simultáneamente: en Delf y en Cambridge, Cardiff y Bath. La bacteria debe ser capaz de sobrevivir todo el ciclo de hormigonado y curado y activarse con la simple presencia del agua. Entre ellas, habrá que elegir la que mayor capacidad de producción de piedra caliza tenga.

bacteria de hormigón autoreparable

Por otra parte, está la investigación llevada a cabo por la Universidad de Michigan, donde, con una técnica diferente, también aseguran haber logrado un hormigón autorreparable. En este caso lo hacen a base de aumentar la elasticidad del material, consiguiendo que se comporte como el metal y sea capaz de recuperar una posición inicial tras la deformación provocada por un esfuerzo. Basta con unos días de lluvia para que se active el sistema. Pretenden incluso poder eliminar los refuerzos metálicos.

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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