Iluminación 3. Iluminar lugares de trabajo

Para diseñar correctamente es importante que contar con una buena iluminación natural, que deberá complementarse con una iluminación artificial general, complementada a su vez con una localizada cuando en zonas concretas se requieran altos niveles de iluminación.

La iluminación general y la iluminación localizada (flexos y lámparas de trabajo), deberán garantizar unos niveles adecuados de iluminación y unas relaciones adecuadas de luminancias entre la pantalla y su entorno, teniendo en cuenta las necesidades del trabajo y del usuario.

En los locales donde se encuentren los puestos con pantalla de visualización se debe trabajar con una iluminación general ambiental. Si, además de dicha iluminación, se hace uso de fuentes de luz individuales (por ejemplo, flexos), estas no deben situarse cerca de la pantalla si originan molestias.

El acondicionamiento del lugar de trabajo y del puesto de trabajo, así como la situación y las características técnicas de las fuentes de luz artificial, deberán coordinarse de tal manera que se eviten los deslumbramientos y los reflejos molestos en la pantalla u otras partes del equipo.

En general, la iluminación de los lugares de trabajo deberá cumplir, en cuanto a su distribución y otras características, las siguientes condiciones:

– La distribución de los niveles de iluminación será lo mas uniforme posible, evitando sombras y reflejos.

– Se procurará mantener unos niveles y contrastes de luminancia adecuados a las exigencias visuales de la tarea, evitando variaciones bruscas de luminancia dentro de la zona de operación y entre esta y sus alrededores.

– Se evitarán los deslumbramientos directos producidos por la luz solar o por fuentes de luz artificial de alta luminancia. En ningún caso estas se colocaran sin protección en el campo visual del trabajador.

– Se evitarán los deslumbramientos indirectos producidos por superficies reflectantes situadas en la zona de trabajo o sus proximidades.

– No se utilizarán sistemas que perjudiquen la percepción de los contrastes, de la profundidad o de la distancia entre objeto en la zona de trabajo.

– En el trabajo de oficina, los puestos de trabajo deberán instalarse de tal forma que las fuentes de luz, tales como ventanas y otras aberturas, los tabiques transparentes o traslúcidos no provoquen deslumbramiento directo ni produzcan reflejos molestos en la pantalla. El puesto de trabajo deberá orientarse de tal manera que las ventanas queden situadas lateralmente con el fin de evitar el deslumbramiento o los reflejos que una posición perpendicular produciría.

– Las ventanas deberán ir equipadas con un dispositivo de cobertura adecuado y regulable para atenuar la luz natural que ilumine el puesto de trabajo y así obtener un ambiente de luz confortable.

Si tenemos una buena iluminación, utilizaremos la energía de manera eficiente mientras cuidamos de la salud de nuestra vista y mejoramos nuestro confort. En definitiva, viviremos de forma más saludable.

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Por
Alex Martos

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