¿Quién sabe hacer el mejor ‘muro trombe’?

Estamos en momento de reinventar, reinterpretar y optimizar soluciones. El muro trombe es una de las más antiguas y de las armas más recurrentes de los escépticos.

Muro trombe de Maison Tricaud

El concepto de muro trombe consiste en aprovechar el calor del sol haciendo que éste incida durante todo el día sobre una masa térmica importante, y potenciando la incidencia colocando un vidrio delante del muro. De esta manera, a lo largo de la jornada el muro inercial se ha calentado por completo permitiendo lo siguiente:

  • que empiece a emitir calor por su cara interior hacia dentro del edificio.
  • el calor que se pudiera perder por la noche por la cara exterior sea frenado por el vidrio (cuanto más aislante mejor).
  • el aire caliente atrapado entre muro y vidrio puede entrar al interior por unas rejillas en la parte superior del muro trombe.

Muro trombe

El funcionamiento original es simple y claro, pero ciertas variaciones y algo de tecnología pueden aumentar su valor, lo que está llevando a desarrollos industriales basados en esto. Como arquitectos, tenemos además muchas opciones más artesanales en nuestras manos.

Gadgets del muro trombe:

La teoría es la misma, pero con algunos elementos extra se puede potenciar las fortalezas y reducir las debilidades del sistema.

  • Sistema de sombreamiento sobre el vidrio en verano. Así puede seguir funcionando como una fachada ventilada pero con un nivel de acumulación de calor inferior.
  • Escotillas de salida de aire del interior del edificio hacia el muro trombe. Así, se aprovecha el tiro de la circulación del propio muro para ventilar el interior.
  • Ventiladores que ayuden al aire a circular cuando sea necesario (se activan en función de la orden de un termostato en el interior).
  • Un panel aislante (rígido o flexible) que se descuelga sobre el muro de noche en invierno para reducir las pérdidas hacia el exterior a través del vidrio.
  • Instalación de tubos de agua en el muro con el objetivo de aprovechar el calor acumulado para ACS.
  • Integración con el sistema de ventilación para distribución interior uniforme, recuperación de calor y limpieza de aire.

Ésta última técnica es la del Soléhom francés: el captador es un muro trombe que almacena el calor para luego introducirlo en la vivienda, pero no de manera directa, sino a través de lo que podríamos considerar un recuperador de calor. El edificio capta también aire del norte y, por medio de una máquina, establece cuáles son las necesidades térmicas del interior. Utiliza las dos fuentes de aire para satisfacerlas.

Solehom

Solehom

Por otra parte, está el filtrado del aire que entra antes de ser liberado al interior: se eliminan las partículas en suspensión, garantizando la limpieza del aire.

Fuente imagen muro trombe: construible.es

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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