Tejido Fotovoltaico

El estudio de las membranas fotovoltaicas comenzó a principios de este siglo, intensificándose a partir del año 2006. Desde el pasado 2013 ya es una realidad que ha empezado a comercializarse.

Después de cinco años de experimentación, la empresa Serge Ferrari especializada en materiales textiles, en colaboración con la experta en células solares APF, ha alcanzado un producto bastante competitivo. Han realizado pruebas en Qatar y Estados Unidos con dispositivos de control solar textiles en aparcamientos y campamentos, así como complejos hoteleros de bungalows, donde el material ha dado todo servicio eléctrico necesario, exceptuando el de calefacción (era verano).

El mayor problema residía en el acoplamiento de los módulos laminados de silicio a la membrana de material compuesto. En el caso del producto de la empresa francesa, la base es una lámina de silicona armada con fibra de vidrio, a la que se cosen las células fotovoltaicas.

El tejido autoadhesivo es fácil de instalar: el trabajo del operario es esencialmente el mismo, pudiendo pegar esta membrana fotovoltaica a cualquier lona al terminar el patrón.

Ventajas

La membrana pesará una 10 veces menos que los típicos 1,4 kg/m² de un panel convencional, lo que será una ventaja a nivel de transporte y colocación en obra en estructuras ligeras y efímeras.

La empresa

Serge Ferrari nos explica cómo las tensiones no se transmitirán a las células al separar la lona del tejido con las células gracias a la unión de pegamento y costuras, que desconecta los captadores de las cargas transmitidas a través de la membrana. Se ha probado la resistencia con viento de hasta 250 km/h.

El calor producido por las células se disipa gracias al aire que circula por la parte posterior.

Al final de la vida útil se
separan fácilmente las células para su reciclaje.

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Almudena López de Rego
Por
Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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