¿Puede una fachada arreglar un desastre de planteamiento?

Esta particular fachada se encuentra en Méjico, y fue diseñada por LEAP tras ganar el concurso para terminar este edificio, cuya estructura de hormigón estaba ya levantada. El problema fundamental: la penosa orientación del edificio a este y oeste en un emplazamiento con ese clima.

Las necesidades estaban claras: cerrar el edificio de manera que se pudiera
habitar sin la tortura de la radiación solar, intentando mantener en la medida de lo posible las vistas hacia el volcán que domina el paisaje y dotar al edificio de la imagen que busca una empresa de software como IJALTI.

La respuesta se materializa en una doble fachada cuya piel exterior se compone de cientos de paneles triangulares metálicos concebidos con una herramienta de diseño paramétrico. Al cerrarse y abrirse permite un grado óptimo de entrada de iluminación y bloqueo de la radiación para reducir el aporte térmico. La cámara entre las fachadas está ventilada para evitar el sobrecalentamiento del edificio.

Se trabajó en el proyecto hasta que fue rentable y técnicamente viable, así como en la programación que asegura el comportamiento eficiente de los dispositivos de control solar sin olvidar las fugaces vistas al volcán.

Además, han integrado ingeniosamente el circuito de evacuación en caso de incendio en el espacio interior de la doble piel, que da acceso a las salidas de emergencia.

Fuente: Plataforma Arquitectura

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Almudena López de Rego
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Almudena López de Rego

Redacción de CTE Arquitectura

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